La historia juzgará muy duro a Calderón

Sección:Portada, Reporteros Fecha:1 junio, 2012
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Entrevista a John M. Ackerman/Investigador del IIJ de la UNAM

Moisés Castillo

El fin de sexenio de Felipe Calderón es una pesadilla. Asumió el poder en plena crisis política por la controvertida elección presidencial del 2006 y terminará su mandato con la carga de 60 mil muertos por la guerra contra el narcotráfico.

¿Cuál es la prioridad del presidente Calderón en los cinco meses que le restan?

El panista llegó con aprietos a Los Pinos y se irá de la misma forma. Por lo menos así lo dictan los hechos más recientes: arraigo de cuatro altos mandos de la jerarquía militar por sus presuntos nexos con el narcotráfico; Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, ex gobernadores de Tamaulipas acusados por presunto lavado de dinero del cártel del Golfo; ataques contra cinco centros de distribución de Sabritas en Michoacán y Guanajuato; la campaña de Josefina Vázquez Mota no levanta y según varias encuestas ya cayó al tercer lugar de las preferencias.

Por lo pronto, Calderón reconoció insuficiencias y desaciertos en su gobierno. Ante consejeros del BBVA detalló que las medidas que en 2009 adoptó para proteger a los más pobres y sortear la crisis económica, que fue lo más “criticado y cuestionado”, le costó en imagen.

“Una vez que se toma el camino del déficit público —dijo—, que hay que tomarlo en una circunstancia extraordinaria como la que vivimos, es fundamental saberse el camino de regreso, y eso fue exactamente lo que hicimos. ¿A qué costo? Muy alto. Yo les puedo decir que la aprobación presidencial cayó 20 puntos en aquel 2009, ¿por qué razones?”

Por si fuera poco, en el marco de la Cumbre Regional del Consejo Mundial de Viajes y Turismo celebrada el pasado 18 de mayo, Calderón afirmó que los mexicanos lo recordarán por su guerra frontal contra el crimen organizado.

“Yo sé —dijo— que para las generaciones futuras en México, se acordarán un día que en esta administración inició la batalla para lograr la seguridad. Esta lucha va por buen camino y esperamos ver los frutos a futuro… A mediano y largo plazo, reflexionó en voz alta, México será el lugar más seguro, el país más seguro que nosotros queremos”.

Transición de terciopelo

Para John M. Ackerman, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Calderón quiere salir de Los Pinos con un halo de buen presidente y tratará de que la transición sea de “terciopelo” como la que tuvo Vicente Fox en el 2000.

“Va a depender mucho —dice— de lo que ocurra en las próximas semanas. El repudio generalizado de la ciudadanía es real. Ahora bien, buscará una transición más de terciopelo como lo fue entre Zedillo y Fox. Dependerá mucho de lo que ocurra el 1 de julio. Quién gana y quién pierde”.

¿Cuál es su lectura de esta coyuntura explosiva?

Estamos en un estado que podemos llamar de interregno, entre un mandato y otro. Es un término que se usaba en la transición de un rey a otro. Hay un reacomodo de fuerzas y reajuste de cuentas. Este asunto de las fuerzas militares es gravísimo. Sobre todo porque había sospechas desde hace mucho tiempo sobre esos generales. Lo grave es la utilización política de la justicia y también la demora de Felipe Calderón para depurar las fuerzas militares. No sé si sean inocentes o culpables, pero por lo visto sí hay un problema estructural en las fuerzas armadas, no son tan limpias como se nos quiso vender. Vemos a Genaro García Luna con el caso Cassez, que es un asunto relevante de injusticia. Por lo visto, el plan de Felipe Calderón fue una especie de impunidad estratégica: canalizar impunidad a algunos funcionarios con tal de que lo pudieran apoyar política e institucionalmente. Quizás los militares ahora están buscando que regrese el PRI. Sin embargo, estas investigaciones y depuraciones tendrían que haberse realizado desde el principio del sexenio y no hasta hoy.

¿Observa cacería de brujas en el caso de los ex gobernadores priistas de Tamaulipas?

También nos tenemos que preguntar por los casos de los gobernadores y altos funcionarios panistas, y ellos no han caído. Tenemos acusaciones y sospechas contra ex gobernadores de Tamaulipas, Coahuila, Veracruz, problemas muy serios pero, ¿qué pasa con los gobernadores del PAN? Fernando Larrazábal, ex alcalde de Monterrey —su hermano implicado con el tema del Casino Royale— es candidato del PAN a una diputación federal y no hay una rendición de cuentas. Es positivo este espacio de reacomodo, ya que por lo menos nos estamos enterando de cosas oscuras y de investigaciones anticorrupción. En este contexto se abre la participación juvenil, esto es muy importante. En 2006 tuvimos movilizaciones sociales después de las elecciones y fue demasiado tarde. Ahora los chavos están ocupando las calles exigiendo cosas pertinentes en un tiempo propicio para demandarle a las televisoras, candidatos y autoridades, un proceso electoral transparente. Al final de cuentas hay que celebrar este momento, este dinamismo electoral, el movimiento juvenil y estas investigaciones anticorrupción. Al final de cuentas, nos está permitiendo un momento de respiro en términos de tener una democracia más vibrante.

Seguridad personal          

¿Calderón está negociando una salida decorosa?

Queda claro que a Calderón le preocupa sobre todo su legado de seguridad y asuntos personales. El quiere asegurarse una seguridad personal. No está por lo visto demasiado preocupado por el país, y eso es grave. Tampoco pareciera muy interesado en que el PAN siga en el gobierno. Hay una sospecha generalizada de que Calderón podría verse pactando con el PRI y ciertos sectores del gobierno panista. Esto es lo que podría explicar la debilidad enorme de la candidatura de Josefina Vázquez Mota, más allá de sus propios errores y su falta de carisma. El legado es muy pesado de 12 años panistas, ya que no han resuelto los problemas de fondo. Esto ha generado que Josefina se encuentre en tercer lugar de las encuestas. López Obrador va subiendo y Peña Nieto bajando, pero pareciera que hay algún acuerdo de las encuestadores de mantenerlo arriba y no permitir que baje. En las encuestas debemos ser muy cuidadosos en sus lecturas. La tasa de rechazo varía entre 60 y 70 por ciento. Esto quiere decir que hay un enorme cantidad de personas que están negándose a responder a las encuestas. Las encuestadoras están capturando las opiniones de personas que les conviene publicitar ante un extraño su preferencia electoral, sobre todo en los estados donde gobierna el PRI. Hay una gran incertidumbre y creo que las próximas semanas van a ser muy interesantes.

¿Se refiere a que el mandatario está desaparecido en el proceso electoral sin un respaldo real a la candidatura de Vázquez Mota?

Aquí también hay un asunto legal. Tenemos nuevas disposiciones constitucionales y legales a partir de la reforma del 2008 que prohíbe la intervención o la utilización de recursos públicos para apoyar a un candidato presidencial. Hay que recordar lo que dijo el Tribunal Electoral en el sentido de que Fox puso en riesgo la elección del 2006, por eso hay una prohibición clara de esa intervención presidencial. El IFE actuó de forma correcta con respecto a las cartas de felicitación de Calderón a los contribuyentes firmadas por él. Hay que celebrar ese respeto que Calderón está demostrando para el espacio electoral. Pero es cierto, lo vimos en sus propias declaraciones públicas. La entrevista que concedió al programa televisivo Tercer Grado antes de que se iniciaran formalmente las campañas electorales: habló más de las posibilidades de que sea presidenta Margarita Zavala en el futuro, en lugar de respaldar a Josefina.

Por otro lado, el tema de la procuración de justicia es preocupante. Si bien hubo algunos escándalos con respecto a Tamaulipas y Coahuila éstos están investigados por los Estados Unidos. Son ellos los que están presionando al PRI y al gobierno para que limpien sus filas de gente como Yarrington. No es Calderón el que está exhibiendo al PRI. Más bien su preocupación no es tanto política sino personal y ese es el tema con las fuerzas armadas.

Hay obviamente un equilibrio de fuerzas entre los militares y Calderón para ver quiénes serán los responsables del gran fracaso de la guerra contra el narco. Se inserta esta coyuntura en las riñas personales, de poder y protección de Calderón con los militares. El mandatario no parece preocupado por el asunto político-electoral. Vemos una preferencias más inclinada al PRI que al PAN en esta elección.

¿Cuál es el escenario de fin de sexenio? ¿Calderón saldrá en crisis como Fox?

La historia va a juzgar muy duro al sexenio de Calderón. Podemos ver un escenario en que PRI logra imponerse por encima de López Obrador por un 0.56 por ciento y que Calderón da su espaldarazo a Peña Nieto, así como el PRI se lo dio en 2006. Si eso ocurre tendremos un escenario igual o más conflictivo. Si gana el candidato de las izquierdas y el PRI pierde tendremos que ver si el tricolor protesta. Ellos suelen pactar muchas veces. Pero todo depende lo que ocurrirá en las próximas semanas, en la actuación de Calderón.

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  • Invitado

    PARA CALDERON YA NO HABRA PAZ………60,000 MUEROS LO PERSEGUIRAN POR EL RESTO DE SUS DIAS, ASI SE VAYA AL FIN DEL MUNDO, AHI SUFRIRA LA PERSECUCION DE SU CONCIENCIA…………

    • MrAgraviado

      Perdón pero, ese individuo no tiene consciencia, ¿cómo puede salir sonriendo y feliz en los medios diciendo, “se están matando entre ellos”?

  • Carlosrg4444

    Que lastima que se proscribió en la constitución la pena de muerte porque para el FECAL es lo mínimo que le toca, pero ojala que lo juzguen políticamente y que no vuelva el PAN al poder, porque se sienten sus militantes iluminados y solo destrozaron el país .

  • Crux

    Ningún gobierno puede evitar el crimen;
    uno óptimo lo previene;
    uno eficaz lo sanciona;
    uno fallido lo deja impune;
    uno nefasto es cómplice.