García Luna, un inepto que lava el cerebro a Calderón

Sección:Portada, Reporteros Fecha:16 marzo, 2012
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Entrevista a  Eduardo García Valseca/Víctima de secuestro

Antonio Cerda Ardura

A sólo unos cuantos meses de su retiro, la veracidad del presidente Felipe Calderón sigue en la lona. El manoseado caso de la francesa Florence Cassez, culpable o inocente del delito de secuestro, según la versión con la que uno simpatice ahora, después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación mantiene en revisión su expediente, ha puesto en entredicho la manera en que ha hecho justicia la administración calderonista, eso, sin tomar en cuenta el ensangrentado score de su guerra contra el crimen organizado.

Y lo que ocurre con Calderón, según dice a Siempre! el empresario guanajuatense, Eduardo García Valseca, hijo del famoso coronel José García Valseca, es que al presidente le tienen lavado el cerebro funcionarios como Genaro García Luna y Facundo Rosas, secretario federal de Seguridad Pública y ex comisionado general de la Policía Federal (quien apenas, en febrero, fue regresado al puesto que tenía antes del 15 de junio de 2009), porque, según ellos, persiguen a delincuentes, pero en realidad fabrican culpables.

García Valseca fue secuestrado el 13 de junio de 2007, en un rancho de San Miguel de Allende, Guanajuato, y liberado el 24 de enero del 2008, en un cementerio ubicado entre Querétaro y Guanajuato, tras el pago de un rescate y después de que sus captores lo golpearon en repetidas ocasiones y le metieron tres balazos.

El empresario, quien cree que lo plagiaron los mismos que secuestraron al político panista Diego Fernández de Cevallos, y que se tuvo que marchar de México por la inseguridad, indica que sólo así se explica que Calderón mantenga en sus puestos a sujetos que no cumplen su función y, por el contrario, parecen ser cómplices de delincuentes.

García Valseca acusa directamente a García Luna de ser un ineficaz, aliado del secuestro, y de haber fabricado la culpabilidad de Cassez.

 

Teatro en PowerPoint

¿Cuál es su postura frente a la propuesta del ministro Arturo Zaldívar, para que el 21 de marzo sea revisado en la Suprema Corte el caso de la presunta secuestradora Florence Cassez?

Con base en la experiencia que yo sufrí, que es muy triste decirlo, tanto el secretario de Seguridad Pública, como el ex comisionado general de la Policía Federal, Genaro García Luna y Facundo Rosas, respectivamente, son unos maestros en el montaje y la simulación. Cuando yo estaba secuestrado, a mi familia le hicieron una presentación en el programa Microsoft PowerPoint para hacerle creer que ya tenían identificados a estos delincuentes y a las víctimas que habían plagiado antes que a mí. Cuando una familia se encuentra tan frágil, sufriendo una tragedia de esta magnitud, es muy fácil que vea a las autoridades como la única esperanza de que su ser querido salga vivo. Una vez que mi familia pagó el rescate, las autoridades negaron que hubieran hecho tal presentación de PowerPoint. Pero no solamente eso, que a mí se me hace increíble: Genaro García Luna y Facundo Rosas se quedaron con mi expediente y lo rasuraron. ¡Le quitaron un buen número de páginas! Por eso uno se pregunta qué están ocultando estos tipos, porque no son parte de la solución a los problemas de México, ¡son realmente parte del problema! Yo he tenido que luchar contra de ellos, porque me han engañado. Cuando García Luna me recibió en su oficina, su promesa categóricamente fue que él y Facundo Rosas iban a investigar mi secuestro, lo cual ha resultado en una total mentira. ¡Nunca me han llamado! Yo les he hecho cientos de llamadas y jamás me han contestado. Por eso reitero que son maestros del montaje y la simulación, pero también quien condena inocentes, protege culpables. Cuando García Luna estuvo, el 11de enero, en el Instituto México del Woodrow Wilson Center de Washington, yo lo fui a confrontar. Frente al embajador de México, Arturo Sarukhan, y el director del Instituto, Andrew Selee, me pidió mi teléfono y me prometió que me iba a llamar. Yo le contesté: “Hace cuatro años, usted me prometió lo mismo y nunca me ha llamado. Ni siquiera ha contestado mis propias llamadas”. Y me respondió: “Ahora sí te voy a llamar”. ¡Lo sigo esperando!

¿Usted cree que el caso de Florence Caseez sea también una mentira, una invención?

Le contesto con algo muy directo: el periódico The Washington Post, que es el único medio escrito en la historia de la humanidad que ha hecho renunciar a un presidente y que cuenta con un gran prestigio, publicó hace unos meses un artículo muy importante sobre Genaro García Luna. Dijo que este hombre era capaz de sacrificar lo que fuera por levantarse el cuello y que si muchos delincuentes habían sido capturados en México, se debía al trabajo de inteligencia de agencias como la Administración Federal Antidrogas (DEA). Pero este sujeto se pavonea frente al presidente Calderón y le lava el cerebro para ocultar su ineptitud, sus fracasos y las colusiones que mantiene. La obligación de estos tipos es investigar y detener a los culpables de los delitos. Y México está como está, obviamente porque son unos ineptos y parte del problema y del negocio. No tenían, por ejemplo, por qué ocultarme información, ni por qué rasurar mi expediente y luego decir que yo era un mentiroso, porque ellos nunca presentaron un PowerPoint. Son muy raras las cosas que ha hecho García Luna, para después tener la desfachatez de venir a Estados Unidos, donde la gente está muy bien informada del fracaso y la mediocridad de Calderón en su guerra contra la delincuencia, buscando que le aplaudan. El propio Calderón vino el año pasado al Congreso de Estados Unidos, al corazón político más importante del mundo, para afirmar que estaba ganando la guerra contra el crimen organizado en México ¡Eso no se lo cree ni él mismo! ¿Cómo pueden resolver las cosas con mentiras, falsedades y prefabricando números? ¡Es pura propaganda!

Usted había señalado que un grupo guerrillero, una escisión del Ejército Popular Revolucionario (EPR), lo había secuestrado. Ellos, autodenominados Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo (TDR-EP), publicaron un comunicado en el que negaron ser responsables.

Ahora, cuando ya ha pasado el tiempo, me doy cuenta, más que nunca, de que Genaro García Luna quería venderme esa idea. Lo que ahora pienso, después de ver la forma cómo actúan, es que ellos simulan el modus operandi de los grupos radicales, que ya están enraizados por la desgracia de la pobreza de México, que tiene al hombre más rico del mundo y 35 millones de seres en la pobreza. Facundo Rosas y García Luna presentaron exactamente eso en el PowerPoint que luego negaron. Ahora entiendo que son gente del mismo gobierno, de la Policía Federal, para culpar después a esos grupos radicales.

¿Sostiene usted que sus secuestradores fueron gente del gobierno?

Si no son los secuestradores, están metidísimos, como fue en el caso del plagio de Fernando Martí, con Lorena González Hernández, que era una persona muy allegada a García Luna cuando éste encabezaba la AFI. En el boletín de prensa que emitió el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Publica y la Justicia Penal, licenciado Antonio Ortega Sánchez, se afirma, y leo textual, que “García Luna ha sido incapaz de capturar a los secuestradores de Eduardo García Valseca, ocurrido en 2007. Pero, además, existe una versión plausible de que fueron colaboradores suyos quienes cometieron este plagio”. Estamos hablando de una persona, Antonio Ortega, que se dedica a investigar, a escribir libros sobre este tema, que tiene bases para afirmar ese tipo de cosas.

¿Qué nos puede contar del secuestro de Diego Fernández de Cevallos? Usted ha señalado que fueron los mismos sujetos.

Parece el mismo tipo de actuación de mis secuestradores. De la misma forma atrapan a la cabeza de la familia. Hay similitudes en la manera en que se comunican. A mi mujer le dijeron: “Eduardo goza de buena salud”, igual que le aseguraron a la familia de Diego Fernández de Cevallos. Eso también lo creo ahora, después de lo que le han hecho a mi expediente, de cómo me han tratado y de lo que me han pedido, que son iguales. Hasta donde me hallo exiliado, voló Facundo Rosas, en avión privado, para pedirme ¡que no hable con la prensa! ¿Por qué no mejor me vienen a dar resultados y a decirme: “Queremos que vayas a México a identificar lugares y personas, queremos que nos ayudes con la investigación”. Y no han querido, ni siquiera, que Fernández de Cevallos o cualquier otra víctima de secuestro, hablen conmigo. En el momento en que usted y yo estamos dialogando, hay más víctimas de secuestro en San Miguel de Allende, Guanajuato; en Querétaro y el Estado de México. Hay gente que está sufriendo, igual que sufrí yo, y a nadie le importa. Y estos tipos simplemente vienen a los Estados Unidos a pavonearse, a que les aplaudan, y allá, en México, se dedican a buscar y a condenar inocentes.

Necedad presidencial

Vuelvo a preguntar: ¿Usted cree, entonces, que lo de Florence Cassez es un linchamiento, un caso fabricado?

¡Absolutamente! Y no solamente es lo que yo pienso. Este periódico de prestigio que he mencionado, que uno puede denunciar por infamar, por decir mentiras, sostiene categóricamente que este señor es capaz de lo que sea para levantarse el cuello. No es mi humilde opinión, se trata de la opinión de la prensa internacional. ¡No sé cómo Calderón no se da cuenta! Y le recuerdo el caso que la revista Siempre! conoce, el de Javier Sicilia, que ahí escribe: cuando mataron a su hijo, él acudió a exigirle a Calderón la renuncia de García Luna. ¡Y a los dos o tres días lo condecoraron en Colombia! El Congreso no estuvo de acuerdo, porque, como funcionario público, García Luna no solicitó el permiso que exige la ley mexicana. Fue muy obvio que Felipe Calderón quería protegerlo y que le habló a su contraparte de Colombia para seguirlo manteniendo, cuando todo el mundo le ha pedido que ese tipo renuncie, porque es un inepto y parte del problema.

¿Debíamos pensar que García Luna mantiene en crisis al gobierno mexicano, a Calderón?

No solamente al gobierno mexicano, ¡a los ciudadanos mexicanos! ¡Qué desfachatez tiene este hombre para todavía venir a Estados Unidos a que le aplaudan,  cuando promete que le va a dar seguimiento a mi caso y me pide que no hable con la prensa! ¿Qué está ocultando? ¿Por qué ese énfasis? ¿Y su obligación? Si ellos viven como reyes, con aviones privados, seguridad, carros blindados, oficinas de lujo, secretarios, todo eso es para que sean eficientes y resuelvan los problemas que tienen hundido al país. México es una nación rica que está en los peores lugares de todo lo malo en el mundo ¿Cómo podemos evitar eso? ¡Poniendo gente que realmente ame a la patria! Por ello, yo hago un llamado a crear conciencia. La verdad es que a estos tipos no los merece México. ¡No resuelven nada! Y vuelvo a reiterar: son maestros del montaje y la simulación, porque lo único que atrapan son inocentes.

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