El novísimo pri

Sección:Articulistas Fecha:10 diciembre, 2011
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Ninguno desea el cambio, no son suicidas

Jorge Carrillo Olea

 

 

En tiempos de grandes mentiras,

la verdad es subversiva.

              George Orwell

 Pues aparentemente iba a ser, ¡¡¡pero qué decepción!!! Esto fue para aquéllos que, aunque muy tenue, manteníamos la esperanza de alguna renovación conductual en la cumbre del PRI. Pero no. No, es más de lo mismo pues algunas prácticas hoy renovadas y que ya habían sido abandonadas o nunca utilizadas están hoy en total y amargo vigor. La cápsula que encierra mil conductas se simplifica en que: Los miembros del partido  sencillamente no contamos para nada, para nada.

Se pensó que un hombre joven, Enrique Peña, traería consigo una carga de frescura, unas ganas de pasar a la historia como un pro hombre, un innovador, el que venía a limpiar los establos de Hercúles. Pero pronto demostró que no. Su autoritarismo, su irrespeto a normas y formas, su personalista y brusca ruptura ideológica con viejos dogmas, Pemex, que sí había que revisar, así lo demostraron.

El meditadamente eligió a un bronco como su paladín, no fue un acaso. Así lo quiso, eligió a Humberto Moreira, un hombre violento y ordinario, deshonesto, sin ideas y de un plumazo lo hizo presidente del Comité Ejecutivo Nacional, no se preocupó por indagar su larga cola. Entonces, después de destapada la cloaca, dijo que “todo el priísmo lo apoya”. Equivocó el término, sería todo el cinismo. Acabó por correrlo.

En un acto público ante el monumento a Juárez develó a Beatriz Paredes como candidata al gobierno del Distrito Federal aunque ahora se simule una competencia. Regaló él, no Moreira, la gubernatura de Chiapas al Partido Verde, ofreció gubernaturas, senadurías y diputaciones a sus  asociados Panal y el Verde. Y qué decir de las aún lejanas presidencias municipales que se regalarán para corresponder con simpatías a los amigos de Luis Videgaray. Para todos esos puestos ya se hacen listas en el Comité Ejecutivo Nacional, todo a espaldas totalmente de la militancia, muchas para tapar arcaicos hedores. Una verdad priva: ¡De los poderosos no hay uno que desee el cambio¡ ¡No son suicidas!

Hay resultados ominosos de estas conductas. Se ha generado una subcultura entre amplios sectores juveniles, quienes apartándose de ideales ignoran todo principio sustituyéndolos por un brutal pragmatismo. Todo es lícito si ayuda a sus logros, ya no hay contención ética, todo vale como fórmula. Nada de qué avergonzarse. Quieren poder y dinero fácil.

Cárdenas supo reinventar al Partido Nacional Revolucionario insertándolo en la socialdemocracia, creo las corporaciones, útiles hasta ayer, así nació el Partido de la Revolución Mexicana. Alemán abrió las puertas a los licenciados, trayendo ideas, formas, cultura y voracidades distintas. Con el PRI navegamos y divagamos con rectificaciones más en la retórica, casi siempre fallida, con Carlos Madrazo y Reyes Heroles. Después nada. Consumir los avances, desgastar principios, crear programas y simular, simular siempre.

Once años de oposición no nos enseñaron nada. Hemos sido oposición de estorbo cuando mucho, nunca una oposición sabiamente crítica y constructiva, no supimos renovarnos y ofrecer una alternativa fresca. Nos revolcamos once años en las mismas sábanas usadas. Entonces, cómo o de dónde un nuevo PRI. Con qué se sustentará la Gran Esperanza, el glosario anhelante de Enrique Peña.

Ante todo esto, por qué no abandonar el partido, se preguntan algunos, y otros serenos damos respuesta: Porque creemos en él, porque nos identificamos como parte suya y no creemos, contrario sensu, que el partido sea de nuestra propiedad para el usufructo. Menos que es una talega transferible o heredable como muchos lo creen y hacen y con ello se han enriquecido increíblemente, los mismos Moreira.

Dicho centralmente, no hay abandono del partido porque creemos en el contenido de su declaración de principios, aunque éstos hayan sido olvidados, simulados o negociados en múltiples ocasiones. No hay abandono porque en él hay gente decente. No hay abandono porque guardamos esperanza y ánimo de lucha. Habrá un renacimiento pero no hoy, pero no así.

… Suspensivos. Beatriz Paredes identificó la salida de Moreira como “Una actitud viril, limpia, decidida y valiente”. ¡¡¡Olé, señora!!!

 

 

 

hienca@prodigy.net.mx

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